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lunes, 7 de diciembre de 2009

Uno de los pioneros

Una entrada que tenía que llegar, su protagonista

Johann Joachim Quantz

Nace el 30 de enero de 1697 en Oberscheden, en la Baja Sajonia. Al nacer le pusieron como nombre Hanss Joachim, nombre que él mismo convertiría posteriormente en Johann Joachim. Como tantos en la época, es un niño prodigio. A los 8 años ya toca el contrabajo en los festivales de su región. En 1702, con cinco años, sufre su primera pérdida, en la forma de la muerte de su madre. Seis años más tarde, en 1708, al morir el mismo año su padre Andreas Quantz, herrero de profesión, y su madrastra (desde 1703), se va a vivir a casa de su tío Justus Quantz, miembro de la orquesta de la ciudad de Merseburg, y con él inicia sus estudios musicales de un modo sistemático. Con él se inicia en la interpretación con violín, trompeta, oboe, cornetín, trombón, corneta, flauta de pico, contrabajo, violonchelo, viola da gamba, y clavicémbalo con un intérprete de cierto renombre llamado Kisenwetter. Es curioso que la flauta travesera no forme parte del elenco. A la muerte de su tío, el yerno de éste, Johann Adolf Fleischhack toma a Quantz como pupilo. En 1713 Quantz logra terminar sus estudios.

En 1714 consigue algunos trabajos temporales como músico en Radeberg y tras el incendio que arrasa la ciudad se refugia en Pirna, donde descubre de la mano de un compañero músico la obra del ‘cura rojo’, aunque acaba regresando a Merseburg. En esta época se interesa por las obras del barroco alemán de compositores como Hoffnan, Heinechen y Telemann, aunque las cantatas y los virtuosi extranjeros que escucha en la capilla del duque de Merseburgo, van marcando su influencia italiana y encienden su deseo de viajar al extranjero para aprender.

De su estancia en Pirna, y debido a su cercanía con Dresde hay multitud de viajes a ésta última para intentar fijar allí su residencia. Dresde es en esa época un faro de las artes. En marzo de 1716 ingresa en la orquesta municipal de Dresde

En mayo de 1718 es nombrado oboísta en la capilla polaca de Augusto II en Varsovia, tras rechazar un puesto de trompa en la capilla del Elector de Drede. Se inicia entonces en el estudio de la flauta travesera durante cuatro meses con Pierre Gabriel Buffardin.

Toma también contacto y algunas lecciones de Johann Georg Pisendel. De esta époce son sus primera composiciones para flauta, más bien intuitivas y que denotan las carencias de Quantz en lo que a orquestación y armonía se refiere. Consciente de ello empieza alguna lecciones de contrapunto con Jan Dismas Zelenka y Johann Joseph Fux.

La excelente compañía de ópera de Dresde, contratada por el rey polaco trae en 1719, cantantes de primera fila como Berselli, Margherita Durastanti , Vittoria Tesi o Faustina Bordoni. Oyendo a semejantes figuras, Quantz interioriza la necesidad de aprender a trasponer este arte a los instrumentos y se convierten en unos modelos a imitar. Acompañado por Weiss y Graun, viaja a Praga en 1723 para asistir a la puesta en escena de la ópera de Johann Joseph Fux Costanza e Fortezza compuesta con ocasión de la coronación de Carlos VI como rey de la Bohemia.

Vamos a intercalar este vídeo del concierto para dos flautas en Sol menor. I Movimiento Allegro. Son los Virtuosi de la Orquesta de Cámara Húngara.

Para esta ocasión se habían reunido cien cantantes y cien instrumentistas. Allí fue donde Quantz escuchó por primera vez la obra de Giuseppe Tartini, deslumbrándole su sonido y la técnica aunque luego diría que el estilo le pareció seco y carente de fascinación.

En 1724 Quantz consigue del rey permiso para acompañar a Roma al conde del Lagnasco, embajador de Pollonia en la Santa Sede. Apenas llegado a Roma Se pone a estudiar contrapunto y composición con Francesco Gasparini.

En 1925 viaja a Nápoles donde conoce a Alessandro Scarlatti y a su entonces alumno Johann Adolf Hasse. Scarlatti en esa época rechazaba los instrumentos de viento por la imperfección de los instrumentos de la época, pero cuando tuvo ocasión de escuchar a Quantz, reconoció que no hubiera creído que la flauta pudiera emitir sonidos tan hermosos y afinados. Una aventura romántica que casi le cuesta la vida, obliga al músico a dejar Napolés a toda prisa. Ya de retorno en Roma tiene ocasión de escuchar el Miserere de Gregorio Allegri, durante la Semana Santa. A partir de aquí inicia una largo viaje que le lleva por las ciudades italianas más importantes. En la deslumbrante Venecia de la época hace amistad con Leonardo da Vinci, Nicola Porpora y el propio Antonio Vivaldi.

En su periplo italiano también llega a conocer a Tomaso Albinoni y Benedetto Marcello

Por la Virgen de Agosto llega a Paris. Tras su inmersión en la música italiana, la música francesa no le seduce, la Orquesta de la Ópera le parece francamente mala. No obstante tiene elogios para músicos en concreto como Jean-Baptiste Forqueray y Marin Marais por su trabajo con la viola de gamba y su colega flautista Michel Blavet. Es de esa época la primera innovación de Quantz en la flauta travesera, al incluirle una segunda llave.

Es reclamado de vuelta a Dresde, pero Quantz decide antes cruzar el Canal de la Mancha para visitar Londres, donde desembarca el 20 de Marzo de 1727. La ópera estaba en un momento de esplendor bajo los auspicios de Georg Frederic Händel con las divas Francesca Cuzzoni y Faustina Bordoni. La orquesta, alimentada con multitud de maestros alemanes era excepcional. A Quantz se le ofrece permanecer allí en condiciones muy ventajosas, pero su palabra dada a la corte de Sajonia le obliga a regresar a Dresde donde llega el 23 de Julio tras pasar por Holanda, Hannover t Brunswick

El mismo año Quantz acompañará al rey a Berlín. La reina de Prusia, encandilada por su talento, le ofrece un puesto en la corte por 800 escudos, pero su actual patrón no acepta darle la carta de libertad, sólo acepta que una vez al año se desplace Quantz a la corte para darle lecciones al príncipe real, que más tarde se convertiría en rey de Prusia como Federico II y pasaría a la historia como Federico el Grande

En 1728 es nombrado flautista en la capilla de la Corte en Dresde.

Tras la muerte del rey de Polonia en 1733, su sucesor, Federico Augusto, queriendo conservar a Quantz a su servicio, le ofreció un aumento en sus estipendios hasta llegar a los 800 ducados (szlotys) y aumentar el permiso para visitar a su real pupilo dos veces al año.

Otro vídeo para relajar. Este es del III Movimiento- Presto del Concierto para Flauta, cuerdas y bajo continuo en Mi menor; todo por la Academia de Música Antigua de Berlin.

En 1734 publica sus primeras sonatas para flautas, junto a la viuda de un músico de la corte de Dresde, Anna Schindler, con la que acabará contrayendo matrimonio en 1737. Dos años más tarde Quantz decide iniciar la construcción de sus propias flautas, introduciendo algunas novedades técnicas que mejorarían el instrumento; además de la ya citada segunda llave para el Re sostenido, incorpora una especie de cavidad de alargamiento en la parte superior que permite mantener la afinación del instrumento cuando la flauta se calienta y tiende a agudizar su sonido. Juan Sebastián Bach y Georg Philipp Telemann conocieron estos instrumentos y adaptaron algunas de sus composiciones a sus nuevas posibilidades técnicas. La empresa que montó para hacerlo fue muy rentable para el músico.

En la página Old Flutes tenéis un apartado (en inglés) que trata sobre dicho instrumento, aquí.

Y en la ya famosa página de la Dayton C. Miller Flute collection tenéis hasta un esquema de construcción de una réplica, aqui.

Si os lleváis mejor con la lengua de Molière, os aconsejo el artículo de FlûtesBaroques, aquí.



Sobre el posible encuentro entre Bach y Quanz en la visita del primero a Federico el Grande, es interesante ver la película suiza Mein Name ist Bach de 2003, aunque Quanz no sale muy bien parado en la misma. La película en cualquier caso es muy recommendable

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Cuando el príncipe llega a ser proclamado rey, ya en 1741 Quantz pasa a las órdenes directas del nuevo monarca con un salario muy importante para la época y le imparte clases diarias de flauta y composición. Incluso le acompaña en sus campañas militares. Como constructor, crea cerca de 80 flautas para Federico el Grande. Dado que éste solía ofrecerlas como un regalo especial, se conservan todavía la mayoría en museos y colecciones particulares.


Quantz permanece como compositor de la corte y músico de cámara de Federico el resto de su vida, interpretando sus propias composiciones, así como las del rey. Solamente él tenía el privilegio de criticar al rey, en sentido positivo o negativo.

Aquí tenéis un vídeo con el Allegro Assai del Concierto en Sol Mayor, con Johannes Walter a la flauta. Interpretación con criterios históricos.

Su obra comprende más de 200 sonatas, 300 conciertos, para una o dos flautas, música de cámara y algunas arias. Su estilo es lógicamente barroco, influenciado no obstante por el estilo italiano, especialmente de Antonio Vivaldi, aunque sus últimas creaciones dejan entrever ya los albores del clasicismo. Es el primer compositor que llega a darle a la flauta travesera el papel indiscutible de solista. La mayoría de sus composiciones manuscritas se conservan en los archivos de Federico II, siendo muchas aún desconocidas para el gran público.

La relación exhaustiva de obras de Quantz la podéis encontrar en este enlace, aquí.

Podéis obtener partituras de Quantz en el WIMA y sobre todo en el IMSLP.

También publica varios tratados sobre interpretación de la flauta en el final del Barroco, y en particular su Biblia sobre el instrumento Versuch einer anweisung die floete traversiere zu spielen mit verschiedenen zur befoerderung des guten gesmacks in der pracktischen musik dienltchen anmerkungen begleitet und mitten exempeln erlautert (Berlín, 1752), referencia fundamental para conocer la interpretación musical (y no sólo la flautística) de mediados del siglo XVIII. En 1780 y 1785 se sacan las segunda y tercera ediciones. El libro compite en popularidad con el de su contemporáneo CPE Bach y su tratado de los teclados. El libro de Quantz aún se comercializa en nuestros días.


La obra está enfocada a su flauta de dos llaves, pero consciente de que la mayoría de los intérpretes no disponían de dicha flauta que separaba por manos las notas alteradas, entra en pocos detalles sobre la técnica de uso.


Es la primera obra en mencionar la técnica del doble picado.

En esta página del Conservatorio Superior de Murcia tenéis un mapa útil en superlativo del tratado, aquí.

De la versión francesa del tratado tenéis la traducción por Joan Vives de todo un capítulo, el Capítulo XVI, " De lo que un flautista debe observar en la música pública", aquí. Realmente interesante.

Como curiosidad o para los que dominéis el alemán antiguo (incluida su letra de imprenta) os podéis bajar un faccismil de la edición original de 1752 a través de los archivos de dominio público de Internet Archive, aquí. Como en casi todas las obras de IA lo podéis bajar o consultar en varios formatos.


En 1755 aparece la autobiografía de nuestro protagonista en el libro de Wilhelm Marpurg Historisch- kritische Beyträge zur Aufnahme der Musik.


En 1762 publica un trabajo sobre la “Storia Della Musica” del Padre Martini

Tras 32 años en la corte Prusiana, Quantz muere en Potsdam el 13 de Julio de 1773 a los setenta y seis años. Es enterrado enfrente de la Nauener Tor (puerta de Nauen) en una tumba especialmente construida para él por encargo del rey.


Para acabar, una página web dedicada en exclusiva al genial y polifacético Quantz, ésta.(Inglés y alemán)

Saludos cordiales,

1 comentario:

mudupock dijo...

Thanks for posting, I like this blog!

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