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jueves, 4 de noviembre de 2010

Alberto Savinio y la flauta

Alberto Savinio es un seudónimo de Andrea de Chirico, el hermano del pintor creador de la escuela metafísica. Para ver su biografía mejor os pasáis por la Wiki, aquí, y le dais un repaso.

Hoy le traemos a nuestro blog por la reedición en castellano de su obra Nuova Enciclopedia por Acantilado y con excelente traducción de Jesús Pardo de Santayana.

La Enciclopedia no tiene desperdicio, ni vergüenza :-) y como muestra os pongo la entrada dedicada a vuestro instrumento.

La Flauta

Al tocador de flauta le depara proverbialmente el destino una suerte desdichada, y, a este respecto, se cuenta la siguiente anécdota. Tres músicos, uno flautista, tocador de trombón el otro y de bombo el tercero, decidieron irse por esos mundos con idea de ganarse el pan dando pequeños conciertos. Llegaron a la corte del zar de Bulgaria, y éste, estando aquel día de buen humor, dio orden , después del concierto, de que a los tres músicos les llenaran los instrumentos de monedas de oro. Muchas recibió el trombón, muchísimas el bombo, pero ni siquiera se pudo introducir una por la boca de la flauta. Trombón y Bombo, por compasión, dieron algunas monedas a su compañero, y de Bulgaria se encaminaron hacia Constantinopla, donde el sultán, que aquel día estaba de mal humor, antes incluso de oír el concierto dio orden de que a cada uno de los tres músicos le metieran el instrumento por el trasero. No fue posible contentar al Señor de los creyentes en el caso del trombón y el bombo, pero sí en el del pobre flautista, al que dieron por el c... con su flauta, cuan larga era, y con todas las llaves.

La flauta además de ser el más antiguo de los instrumentos de música, es el más natural, el instrumento por excelencia, porque , a través de nuestro hálito se puede decir que en la flauta lo que canta es nuestra alma.
Para obtener el sonido de la flauta es preciso soplar dentro del pequeño orifico superior practicado en el cilindro del instrumento y pronunciar el monosílabo te, de modo que las notas de una melodía para flauta son una serie de sonidos iguales te te te. Las mujeres amadas por los flautistas podrían decirnos qué sabor tienen los besos dados al son del te te te; pero no nos lo dirán nunca. Las mujeres son enemigas de la confesión, excepto cuando es con una confesora. Freud, al final de su larga experiencia de investigador del alma escribe: "No he conseguido jamás sacarle una confesión a ninguna de mis clientas".

La flauta era la vida secreta de Federico, su vida poética, el canto de su alma solitaria. Una noche el Kronprinz, de dieciséis años, fue hallado por su padre sentado sobre el alféizar de la ventana, con las piernas colgando en el vacío, todo desgreñado y absorto, tocando la flauta al claro de luna. A modo de castigo, el rey sargento le puso al cuello una argolla de cortina y, de no haber intervenido a tiempo algunos funcionarios de palacio, Federico no habría llegado a merecer el titulo de "grande" con el que le distingue la historia, porque habría muerto estrangulado muchos años antes.
Federico aprendió a tocar la flauta por sí solo, y, al principio, la tocaba mal. Luego se fue perfeccionando, bajo la égida de Quantz. el célebre flautista que le había enviado el rey de Polonia.
Éste estaba loco por la música y le gustaba rodearse de músicos, pero también de las más bellas mujeres de su reino, y, habiendo , como consecuencia de tan asiduo entorno, llegado a tener trecientos cincuenta y cuatro hijos varones, tuvo la satisfacción y el orgullo de formar toda una compañía de soldados compuesta de carne de su carne y sangre de su sangre; y era una gloria ver a aquellos espléndidos soldadotes, todos ellos parecidísimos entre sí , presentar armas a su papá con bella precisión.

El Dios Pan era también aficionado a la flauta, y la tocaba entre el mediodía y la una de la tarde. Pan, no tocaba la flauta exactamente, sino la ¡Siringa!

...

Saludos,

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